< Home
/ Actualidad

BUSCAR

El debut de Korrontzi en Alemania se produjo el sábado 7 de julio en la sala KU3 del Cafe -Kultur-Politik- NEPOMUK, en Reutlingen. Vino muy bien para calentar motores pues Radio Bremen iba a transmitir su concierto para media Alemania.

 

  El lunes 9, antes de salir a las ondas durante una hora, Korrontzi se aplicó en mostrar, al público que abarrotaba la Sendesaal, tres de los instrumentos tradicionales más representativos de su música. Agus e Iker dieron buena cuenta de sus habilidades con la trikitixa, la alboka y el txistu.

Con la lección bien aprendida, los asistentes se dispusieron a disfrutar de la música de Korrontzi y el grupo vasco no los defraudó. Fue como un vendaval que, de vez en cuando se remansaba para dejar paso a nostálgicas melodías o al entrañable tributo que rinde a Mauritzia Aderiturriaga, célebre panderotxoa.

Con el cambio de percusionista a batería Korrontzi ha ganado rotundidad en sus piezas más épicas, en tanto que con el cajón flamenco aporta una sonoridad más cálida para momentos más serenos. La excelente acústica de la Sendesaal ayudó a que no se escaparan todos esos matices que hacen de la música de Korrontzi un variopinto abanico multicolor.

Mikel, en esta ocasión, además de asegurar su rico trabajo con la guitarra y la mandolina, tuvo la tarea de traducir al inglés las parrafadas en euskera de Agus acerca de las canciones, lo que en ocasiones derivó en momentos de auténtica comicidad.

Agus encandiló con el dominio absoluto de la trikitixa, tanto en los ritmos más enfebrecidos como en el fraseo íntimo, templando cada nota con maestría.

Iker, el flautista, deja traslucir su apego al terruño, no solo en los toques con la alboka, el txistu, la xirula o el simple whistle, sino que su sola presencia, la planta sólida con la que se enfrenta al público, ya dice todo de su carácter campechano.

Finalmente Ander, el bajista, que en momentos parece ejercer de rockero, más por la vehemencia de sus gestos que por sus notas, que delatan un gusto innegable por el jazz, es otro puntal básico en el quinteto vasco.

La confluencia de todos estos elementos, combinados una y otra vez de mil maneras diferentes, la asunción con bravura del desafío que suponía un concierto radiado en directo desde una sala por la que han pasado tantos valores de las más diversas músicas de nuestro tiempo, y la perfecta empatía que desde el primer instante se estableció a ambos lados del escenario, hizo que, después de dos horas de concierto, tres bises le supieran a poco al respetable.

Pero había que recoger y volver a la realidad. El primer paso en Alemania está dado. Videos de Korrontzi en directo en www.virb.com/korrontzi