El empeño de un puñado de músicos saharauis por mantener vivo el haul está planteando cuestiones hasta hace poco impensables, como la exclusividad femenina en le toque del tebal, o la superación del formato instrumental tradicional.

Nayim Alal, consciente de que la subdivisión de los trastes superiores, en el mástil de la guitarra, para la obtención de los cuartos de tono, implica a la postre una limitación de las posibilidades de esa guitarra, propone una forma de afinación alternativa para resolver las gamas tradicionales.

La dramática situación en la que se encuentra la población saharaui en los campamentos de refugiados, donde la subsistencia física es el problema principal (tras el de la patria invadida) hace inviable cualquier inversión en instrumentos musicales con los que llevar a cabo una definitiva modernización del haul.

En el congreso de cultura saharaui, celebrado en diciembre 2008 en la wilaya de Auserd, quedó patente ese deseo de superación. Los jóvenes, y los no tan jóvenes, tienen todo el tiempo del mundo para volcarse en esa puesta al día, pero están con las manos desnudas.
Instrumentos y talleres, con la colaboración eventual de músicos que quieran compartir su experiencia con los jóvenes saharauis, es todo lo que falta.